
Nunca se fueron, pero están de vuelta. La banda más grande y gloriosa surgida de la ex Alemania Oriental está más pletórica que nunca en “Rosenrot”, su nuevo opus magnum de estudio, un trabajo que fue confeccionado con las “sobras” de su álbum anterior “Reise, Reise” y que ya está incendiando las radios y programas de video de todo el planeta con el explosivo ‘Benzin’ (‘Gasolina’), su primer sencillo. Con ustedes, Rammstein y su “Rosa Roja” en gloria y majestad.
UNA BUENA POR OTRA MALA
La noticia había sido demasiado maravillosa para ser verdad. En meses recientes, se confirmaba la novedad de que Rammstein se presentaría en Chile, en el Velódromo del Estadio Nacional durante octubre, como parte de su tour sudamericano que los llevaría por México, Brasil, Argentina, Colombia, Venezuela y por supuesto, nuestro país. Pero al poco tiempo, lamentablemente se recibía la mala nueva que el vocalista Till Lindemann se había lesionado seriamente la rodilla durante un concierto. Acto seguido, el carismático y estrafalario tecladista Christian “Flake” Lorenz contrajo paperas, por lo que el tour sudamericano fue pospuesto para una nueva fecha aún por confirmar. Pero lo bueno es que “Rosenrot” ya está en las calles y el tour mundial de presentación del nuevo disco comenzará sí o sí, por tierras latinas.
VOLVIENDO AL COMIENZO
Haciendo un poco de historia, está claro que la caída del Muro de Berlín y la re-unificación definitiva de Alemania (la Federal y la Oriental), fue un hecho significativo para la humanidad, pero también para Rammstein, ya que le permitió al sexteto salir del ostracismo y abandonar definitivamente el underground, dejando de ser sólo unas “ratas de alcantarilla”, como ellos mismos recuerdan este importante momento
A la hora de bautizar a la banda, las mentes siniestras y retorcidas de sus integrantes recordaron un hecho tan significativo como la caída del Muro de Berlín, pero por lo sangriento: en 1988 en una base aérea norteamericana en la localidad germana de Ramstein, durante una feria tipo “Fidae”, tres aviones de combate de la fuerza aérea italiana colisionaron, explotando en el aire. Cuarenta espectadores murieron en forma instantánea y en los dos meses siguientes fallecieron varios de los heridos del accidente, llegando la cifra oficial de decesos a 69. En pocas palabras, fue un completo desastre. El nombre de la localidad, Ramstein, estuvo en el ojo de la prensa durante mucho tiempo, por lo cual el grupo aún sin denominación, decidió recordar este trágico episodio, agregándole una “m” al nombre original, quedando con el definitivo Rammstein.

El grupo estaba bautizado y la primera canción que compusieron fue ‘Rammstein’, que aparece en su primer álbum “Herzeleid” (‘95). Este corte estaba en el soundtrack de la película “Lost Highway” (“Carretera Perdida”) del genial y febril director norteamericano David Lynch. Los muchachos le enviaron una carta con una copia del disco a Lynch, solicitándole que dirigiera un video clip para la banda. Lynch se excusó de no poder hacerlo, pero le gustó la música del grupo e incluyó dos canciones del disco debut en su película.
Este factor llamó la atención de muchísima gente, pues lo primero que se podía pensar al respecto era ¿qué diablos hace un grupo que canta en alemán en una película de Lynch? De esta forma, hubo más acceso a la placa debut del grupo, descubriendo una banda única y diferente, y además con un lado visual totalmente bizarro en términos de imagen y conceptualidad.
Con su siguiente disco, “Sehnsucht” el impacto fue más ‘mainstream’ y el fenómeno fue mundial. Rammstein conseguía llegar al tope de su propia Torre de Babel con una gira apoteósica (que para variar, a último minuto, no pasó por Chile, cancelándose su show como teloneros de Kiss), la que quedó registrada en el CD/DVD “Live aus Berlin” (‘99).
Luego vendrían “Mutter” (‘01) y “Reise, Reise” (‘04), los que vendrían a confirmar el éxito cada vez más enfermizo y multitudinario de la banda. Así, los poco comunes nombres de los guitarristas Richard Z. Kruspe-Bernstein y Paul Landers, el del bajista Oliver Riedel, el del tecladista Christian Lorenz, el del baterista Christoph Schneider y el del vocalista Till Lindemann, pasarían a ser parte habitual del vocabulario de todos los amantes del metal industrial o “Danze Metal” (“Metal Bailable”) del mundo.
UNA ROSA ROJA REGADA CON GASOLINA
El primer single de “Rosenrot” es la literalmente incendiaria ‘Benzin’ (‘Gasolina’), sencillo que incluirá como bonus, los remixes del tema realizados por Apocalyptica, Meshuggah y Ad Rock de Beastie Boys. De esto nos cuenta algo más el bajista Oliver Riedel: “Con Apocalyptica se dio la oportunidad mientras giramos con ellos; nos agrada mucho su música. Con Ad Rock lo decidimos porque es una tendencia musical bastante ajena a la nuestra y con Meshuggah nos sacamos la espina de hacer una canción más heavy metal”.
El genial video clip de ‘Benzin’, que nos muestra el habitual humor negro e irónico de la banda y donde aparecen haciendo el papel de unos sicóticos bomberos, fue dirigido por el reconocido director Uwe Flade, quien ya ha trabajado con luminarias de la talla de Depeche Mode y Franz Ferdinand.
En la producción de “Rosenrot”, la banda trabajó con su equipo habitual, el mismo de “Reise, Reise”, es decir, Jacob Hellner, Stefan Glaumann y Howie Weinberg y fue grabado a medio camino entre Málaga (España) y Berlín (Alemania), durante la primavera europea de este mismo año. Conceptualmente, la placa es una mirada hacia las profundidades de la literatura alemana, tomando como base la canción ‘Rosenrot’, que mezcla el cuento de hadas de “Blanca Nieves y la Rosa Roja” con “La Rosa en el Matorral”, del célebre filósofo Goethe.
El abismo emocional que produce el experimentar sensaciones tan intrínsicamente humanas como el amor/desamor, la soledad, la incomunicación y la falta de tolerancia, entre otros, se ve reflejada en la habitual lírica llena de mensajes entre líneas que a la banda le gusta entregar. Estos son percibibles a lo largo y ancho de todo el álbum, que presenta 9 cortes con títulos no menos sugerentes que toda la ‘performance’ de la agrupación: ‘Benzin’ (‘Gasolina’), ‘Spring’ (‘Salta’), ‘Rosenrot’ (‘Rosa Roja’), ‘Zerstören’ (‘Destruye’), ‘Mann Gegen Mann’ (‘Hombre contra Hombre’), ‘Feuer & Wasser’ (‘Fuego y Agua’), ‘Wo bist du’ (‘¿Dónde Estás?’), ‘Te quiero puta (el título original es en español) y ‘Ein Lied’ (‘Una Canción’).
NO MATES EL AMOR CON AMOR
Que el amor lo puede todo, es un cliché en el que no cree el grupo alemán. “No nos dice absolutamente nada y creo que no se puede aplicar a este disco; tampoco se puede establecer una relación concreta de sus canciones con esta postura en general. Para mí la tolerancia es una palabra más importante. Considero que ésta es una precondición para el amor, es algo que tiene que existir antes que él exista”, reflexiona el bajista Oliver Riedel. Asimismo, en palabras del propio Riedel, “Rosenrot” es menos duro que sus cuatro trabajos de estudio anteriores. “Al principio nos dedicábamos más al metal ‘bailable’, con guitarras sincopadas y mucho beat de percusión y batería, pero ahora nos hemos atrevido más a hacer baladas, canciones un poco más emotivas”, agrega.
Todo esto implica un nuevo espíritu al interior de la banda que, actualmente, no esconde las ganas de incorporar algunos cambios: “En el fondo -completa Riedel-, llegó un momento en que nos empezamos a aburrir del estilo de música que hacíamos y quisimos probar con algo nuevo, atrevernos a tocar música, quizás, más melancólica y sentimental”. Y es que con canciones como ‘Rosenrot’ o ‘Wo bist du’, el grupo se metió en esos sentimientos que rondan al amor y el desamor. Pero, una vez más, Oliver aclaró que, a pesar de que ésta es una fase que quieren vivir, es muy probable que el próximo álbum vuelva a ser más duro como los anteriores, “pero si no permitiéramos que hubiese una fase como ésta no podríamos ser naturales tampoco, sería muy artificial”.
No obstante, el giro hacia lo sentimental también convive con canciones como ‘Zerstoeren’, en la que vuelven a reprochar al gobierno estadounidense. “Se relaciona con las críticas que le hemos hecho a (George W.) Bush. Y justo surgió en el momento en que comenzó la guerra contra Irak, en la que los soldados estadounidenses intervinieron con mucha brutalidad, así que con esta canción queríamos criticar esto”. Con ello, la banda se ha encargado de reiterar que su postura no ha variado un ápice y es la que siempre han tenido respecto a la política de Estados Unidos: “Es imposible imponer una democracia ajena a un país y el ejemplo es Irak. Por eso creemos que todavía va a correr mucha más sangre”.
Recordemos que este álbum se compuso al mismo tiempo que “Reise, Reise” y salvo un par de temas nuevos, el material es de la misma época. Así, sus protagonistas aclaran que la placa anterior era un disco completo, pero que, sencillamente, compusieron demasiadas canciones buenas como para incluirlas todas en un solo largaduración: “Decidimos guardarlas, hacer nuestra gira y después seguir con las grabaciones. Es una cosa entre una continuación y un nuevo álbum”, explica Paul Landers. Por su parte, el vocalista Till Lindemann completa la idea: “Justo antes que “Reise, Reise” fuera editado, había rumores que decían que el grupo se iba a separar. Necesitábamos una pausa después del “Mutter”, como es en el boxeo después de 9 rounds de combate, pero no es el momento indicado. Por ello, creo que es nuestro mejor álbum, no porque sea el último, simplemente porque nunca nos fuimos”.
ROSENROT” PÉTALO POR PÉTALOEl bajista Oliver Riedel se dio el tiempo para hacer una introspección tema por tema, del leiv motiv que hay detrás de cada track del álbum. Veamos lo que tiene para contar:
“Tenemos tanto fuego en nuestros conciertos que nos preguntábamos si podíamos hacer letras sobre la gasolina, porque ella es la responsable de nuestro éxito en el extranjero. Esta canción es nuestra oda a la piromanía”.
“Es sobre una persona que se baja de su auto para apreciar un paisaje y la gente empieza a gritarle porque piensan que se va a suicidar. Al final, se ve afectado por lo ocurrido y decide saltar. Refleja el típico sentido del humor negro de la banda”.
“Es el nombre del álbum. Es una de las mejores del disco, pero no tiene nada que ver con lo que hemos hecho con las nuevas canciones. Hay muchas cosas más para ver una vez que hayan escuchado este corte”.
Es una de nuestras canciones más largas y no parece que fuese así cuando la escuchas. Hay muchos teclados y melodías, pero no es exactamente una balada. Es mucho más fuerte”.
Es un tipo de confrontación y muestra las actitudes alemanas frente a la homosexualidad, queremos pelear contra las posturas de las pequeñas mentes segregacionistas. Es nuestra declaración de principios contra la intolerancia y la discriminación, ya sea racial o sexual”.
No comentaré una de nuestras canciones más dinámicas que jamás hayamos hecho. Después de 4 minutos, tenemos espacio para los coros jamás vistos. ¡Tienen que escucharla!”.
“Queríamos hacer del “Reise, Reise” uno de los álbumes más duros de nuestra carrera, entonces canciones más gentiles fueron dejadas de lado, y ésta era una de esas. Pero no piensen que es para ‘rellenar’, porque encaja perfectamente en el disco y seguro se convertirá en la favorita de muchos fans”.
“Till siempre ha escuchado música mexicana y adora América del Sur, de ahí esta canción. En un principio, sin embargo, sonaba muy Alemania del Este. Al final, decidimos cambiarla totalmente y agregarle mariachis. Las palabras suenan raras, pero musicalmente resulta y es otra muestra de la apertura mental y de estilos que tenemos como banda. Nos gusta hacer ‘crossovers’ como el que hizo Anthrax con Public Enemy. En eso, ellos fueron los pioneros”.
“Es un tema muy calmado. Estábamos en estudio y Till buscaba la letra y en un momento no se escribía ninguna canción, pero la empezamos a tocar espontáneamente. Cuando intentamos re-grabarla no funcionó muy bien, así que ahora usamos el primer registro. A veces la primera versión es la mejor, la más fresca”.
Las cartas están sobre la mesa y si ya han tenido la oportunidad de escuchar el álbum, concordarán que Rammstein nuevamente tenía una mano ganadora. “Rosenrot” quizás no tiene la diversidad estilística de “Reise, Reise”, pero es otra aventura sonora de impactante placer. Tal como la imagen del barco en la portada del disco, el conjunto alemán se muestra con una fuerza arrolladora e imponente, que no parece querer soltar su legado como el rey absoluto de la escena del metal industrial en Europa. El fenómeno, lejos de desgastarse, nos muestra a una banda madura, con una visión artística clara y comprometida, pero que aún le queda camino por recorrer y muchos mares para navegar antes de que se le acabe su gasolina creativa.
Para el final, sólo una última recomendación: ¡cuidado al manipular este disco, su contenido es altamente inflamable, porque la música de Rammstein está más incendiaria y prendida que nunca!